¿Atascada en una emoción?

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A raíz de un post de Instagram que leí (te lo dejo aquí abajo), estuve reflexionando acerca de cómo nos quedamos atascados en una emoción. No sé si a ti te haya pasado, a mí sí.

Yo creo que todo llega a nuestras vidas, lo que escuchamos, leemos, encontramos aparentemente»por casualidad» no por azahares del destino, sino porque es precisamente lo que el Universo nos manda, porque éso es lo que necesitamos en ese momento.

En estos días pasé por muchas emociones diferentes, es algo a lo cual no estoy muy acostumbrada y evidentemente no sé cómo manejar…el caso es que a pesar de que he cambiado mucho mi estilo de vida, mis pensamientos, mis rutinas y me he dedicado a nuevas prácticas como el mindfulness y el yoga que me han hecho mucho bien, sigo teniendo recaídas en viejos patrones. Sigo teniendo días en que me lleno de pensamiento catastróficos, en donde siento (porque eso pienso) que todo va a salir mal, que no estoy logrando nada en la vida, que el tiempo vuela y yo me siento muchas veces en un mismo lugar.

Soy muy dura conmigo misma, estricta y severa, batallo mucho para salir de ese «loop» cuando llega y para salir de esa emoción (o varias) en la que me siento completamente atorada.

Me dura un par de días, gracias a Dios estoy utilizando todas las herramientas que tengo a disposición, lo que he aprendido sobre todo en estos últimos años y por lo tanto logro finalmente salir de ese estado, pero me juzgo muy severamente porque se me olvida que sí he logrado mucho: tal vez no en un plano material o profesional, pero en un plano aún más importante que es el de mi crecimiento personal. Se me olvida que he madurado mucho, que he librado muchas batallas, que he vivido muchos fracasos en donde me he caído y me he vuelto a levantar, que me he reinventado muchas veces, que sigo dedicándome al 100% en lo que hago, que soy muy comprometida y responsable, que sigo estudiando y aprendiendo muchas cosas nuevas, que logro calmar mi mente como antes no podía, que me aventuro en actividades nuevas aunque tenga mil miedos e inseguridades, y que a pesar de todo persevero persiguiendo mis sueños.

Porque los procesos no son lineares como imaginamos, tienen sus altas y bajas, avanzamos y a veces retrocedemos, y son todas pruebas que la vida nos pone para que pongamos en práctica lo que hemos aprendido. Es sólo con la experiencia y con esas «recaídas» que podemos de verdad asimilarlo y gradualmente hacerlo un sano hábito para nuestras vidas, así que qué bueno que a veces no nos salga bien, que a veces no sepamos cómo gestionar nuestras emociones, que de repente volvamos a ser negativos o inseguros, que nos dejemos arrollar por miles de pensamientos o cometamos errores que creíamos haber superado. Eso nos recordará porqué empezamos ese importante proceso de cambio, nos recargará de energía y de ganas de volver a la serenidad, a ese equilibrio que creíamos fuera permanente (lo cual es imposible porque NADA en esta vida lo es!) y a disfrutar muchísimo más cuando volvamos ahí.

He avanzado mucho, tal vez no de la manera que yo hubiera imaginado, porque en la vida no todo sale como lo planeamos, pero ésa es parte de su magia. Así que hoy, como decía ese famoso post: escribiré (ya lo estoy haciendo), me moveré, leeré y haré ejercicio 😉

¿Y tú qué harás hoy con tus emociones?

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Selene Guglielmi

Selene Guglielmi

Italiana crecida en México, amante de la buena cocina y de experimentar nuevas recetas...pero no solo eso, también soy Facilitadora Mindfulness, es decir, estudié técnicas y prácticas mindfulness para nuestro bienestar integral, así que con pasión y dedicación te comparto mis recetas para alimentar tu cuerpo y tu alma. Bienvenido!!!

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