Cada síntoma es un mensaje de nuestro cuerpo

Innumerables estudios científicos han demostrado cómo nuestro cuerpo psicomatiza problemáticas de tipo emocional o psicológico, y no es de extrañarse dado que nuestros organismos están compuestos de miles de elementos conectados entre sí, y que desde nuestro cerebro parten los mensajes hacia las diferentes partes del cuerpo para provocar en ellas algún tipo de reacción.

Nuestro cuerpo no sabe identificar cuando el mensaje recibido es provocado por una amenaza real o imaginaria, y por lo tanto, excluyendo que se trate de una enfermedad diagnosticada por un médico o su causa esté claramente evidenciada por la medicina, a veces estos «mensajes» que recibimos parten del estrés al que sometemos a nuestro cuerpo continuamente, a problemas de tipo emocional o psicológico que no hemos resuelto, y que sabiamente nos invitan a encontrar una solución mediante estos malestares recurrentes.

Obviamente el primer paso ante un malestar o síntoma es recurrir al médico, para revisar que el problema no sea orgánico, funcional, que no padezcamos de alguna enfermedad, pero en el caso de que nuestro doctor nos aclare que no hay aparente causa a este malestar y que probablemente sea de origen psicológico (como el estrés), en lugar de seguir tratando exclusivamente de aliviar el síntoma desde afuera, podemos probar también a aliviarlo desde adentro, desde la raíz del problema, eliminando la causa de dicho malestar.

Basándome en los estudios de más de 20 años de carrera como bióloga y psicoterapeuta de Claudia Rainville (escritora del libro «Metamedicina 2.0: cada síntoma es un mensaje»), aquí te dejo algunos de los síntomas y/o malestares que nos aquejan (gracias a sus comentarios por Instagram) para que leas atentamente y revises si te suena posible.

Nadie es poseedor de la verdad absoluta, simplemente es una invitación a abrirse a nuevas posibilidades, a cuestionarse, a hacer un trabajo interior, que como mínimo nos traerá el beneficio de habernos conocido mejor a nosotros mismos, y tal vez sea una ayuda extra a la medicina para resolver de raíz eso que persiste en nuestras vidas.

Si algo te esto te hace sentido, la psicoterapia puede ser una buena opción para trabajar en estos síntomas desde su causa más profunda y llegar a un bienestar integral (físico y emocional). Habla con un profesional de la salud mental que seguramente podrá ayudarte.

COLITIS: Se asocia al miedo o angustia que nos provoca cometer errores o no hacer las cosas suficientemente bien. ¿Acaso te pides constantemente de ser prácticamente perfecto, para estar seguro de que nadie te rechace?

DOLOR DE ESPALDA BAJA: Si el dolor es en la zona lumbar puede estar asociado a una inseguridad en el plano material (por ejemplo miedo a perder el trabajo, a no lograr pagar las deudas, de no podernos pagar algo que deseamos…) Puede ser que nos devaluemos comparándonos con alguien que gana más que nosotros o tiene mas éxito que nosotros. Por lo tanto, las preguntas que te puedes hacer son: ¿qué me preocupa en el plano material? y ¿qué podría darme seguridad?

Si el dolor es a la altura de la última vértebra lumbar o el hueso sacro (L5-S1) entonces se habla de nuestras necesidades financieras o de la sexualidad/nuestra pareja, respectivamente. El dolor en esta zona por lo general son preocupaciones de tipo financiero ligadas a nuestra pareja. Pregúntate: ¿tengo miedo que mi pareja deje o pierda su trabajo?, ¿estoy preocupado por la manera en que mi pareja gasta dinero?, ¿tengo miedo que mi pareja y yo no tengamos el dinero suficiente para realizar un proyecto que es importante para mi?

Si el dolor es en la zona del sacro están ligados a la sexualidad, a la relación de pareja y a la procreación. Nos podemos preguntar: ¿tal vez tiendo a menospreciarme en el plano sexual?, ¿estoy muy preocupado por mi(s) hijo(s)?

TENSIÓN MUSCULAR: está asociada al MIEDO, esto provoca una contracción de todo el cuerpo, lo cual nos puede provocar otros malestares como dolores de cabeza, corazón acelerado, dolor al nervio ciático, aumenta nuestra ansiedad, etc. Entonces la invitación es a analizar cuáles son nuestros grandes miedos que nos están bloqueando en este momento: ¿miedo a amar?, ¿miedo al compromiso?, ¿miedo que nos falte lo necesario?, ¿miedo a perder a nuestros seres queridos? o ¿de nuestra muerte? Pregúntate de qué tienes tanto miedo en este momento, o qué cosa te crea tanta tensión.

GASTRITIS, ACIDEZ ESTOMACAL: los problemas de estómago tienen que ver con con cosas que no digerimos (indigestión), ideas, alimentos o situaciones que rechazamos (vomito), situaciones que consideramos injustas y que nos duelen (dolor de estómago) o que nos hacen enojar mucho (gastritis, ardor de estómago). Por lo tanto, las preguntas que hay que hacernos son:

  • en caso de dolores de estómago: ¿qué me parece tan difícil de digerir o aceptar?
  • en caso de indigestión: ¿cuál es la situación o las palabras que me han indispuesto?
  • en caso de vómito: ¿qué no logro aceptar o rechazo?, ¿qué cosa me ha nauseado?
  • acidez/ardor de estómago: ¿qué situación siento inaceptable o injusta, tanto que me arde por dentro (en el sentido que me provoca un gran enojo)?
  • gastritis: ¿cuál es la situación que no logro digerir o por la que siento mucha rabia?

MIGRAÑA: son la manifestación de un excedente emotivo con respecto a una situación en la que nos sentimos amenazados o forzados. La presencia de nausea y vómito expresan el rechazo a tal situación, que puede ser la propia sexualidad (en caso de molestias sexuales o experiencias sexuales negativas), puede ser rechazar que rechazamos una situación de constricción o impotencia experimentada en la infancia (y en este caso se nos presenta cada vez que debemos hacer algo que no queremos hacer o ir a algún lado al que no queremos ir); o puede tratarse del hecho de sentirnos privilegiados comparados con otras personas que amamos.

También puede ser expresión de un sentimiento de culpa por haber nacido, y por lo tanto se nos manifiesta sobre todo cuando vivimos una experiencia positiva. (como a decir que no merecemos esa felicidad).

Pregúntate: ¿qué rechazo? ¿me siento en culpa por haber nacido, por existir?, ¿me siento en culpa porque recibo mucho de la vida comparado con mis seres queridos (padre, madre, hermanos)?

Espero que esta información te pueda servir…recuerda que primero que nada hay que acudir siempre al médico y que estos datos son sólo puntos de reflexión, de donde podemos partir a la búsqueda del origen más profundo de tus malestares que no encuentran solución, siempre apoyándonos en un psicoterapeuta.

Publicado por Selene Guglielmi

Italiana crecida en México, amante de la buena cocina y de experimentar nuevas recetas...pero no solo eso, también soy Facilitadora Mindfulness, es decir, estudié técnicas y prácticas mindfulness para nuestro bienestar integral, así que con pasión y dedicación te comparto mis recetas para alimentar tu cuerpo y tu alma. Bienvenido!!!

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