Mindfulness para tratar ansiedad y miedo:

Por Selene Guglielmi

Debajo de la superficie de vez en cuando afloran nuestros miedos como el miedo al fracaso, a la pérdida, a la separación o de decepcionar a los demás, entre otros.

Generalmente evitamos nuestros miedos, pero esto no ayuda, sino todo lo contrario. Es como hacernos para atrás: el miedo avanza y se hace cada vez más grande.

A veces para evitar de enfrentar nuestros miedos nos concentramos de manera obsesiva en otros temores que nos parecen menos amenazantes, o en síntomas físicos; otras veces en cambio, desarrollamos una estrategia de adaptación como la pasividad o la agresividad; y otras venimos totalmente sobrepasados por el miedo perdiendo el control.

El mindfulness nos puede ayudar, ¿cómo? Permitiéndonos unir el «yo» superficial al «yo» profundo, a través de la atención sin esfuerzo. Basta ser conscientes en vez de alimentar una serie de rumiaciones mentales que nos llevan a sentirnos desplazados.

No debemos hacer algo en especifico para estar mejor, sino aprender a estar satisfechos con lo que es, si estamos profundamente conscientes de quienes somos verdaderamente podemos dejar de preocuparnos por lo que no es o lo que no somos.

En la práctica reconocemos y aceptamos cada emoción o tensión que sentimos, no hace falta que actuemos, basta que seamos conscientes de ellas y DEJEMOS DE JUZGARNOS.

Entre más practiquemos esto, más nos sentiremos a gusto y nos daremos cuenta de que nosotros no somos nuestra ansiedad o nuestros miedos.

Cuando creamos estrés imaginario nuestro cuerpo reacciona en consecuencia de esto y la pérdida de la capacidad para distinguir entre realidad y nuestra imaginación nos vuelve muy vulnerables a la ansiedad, al miedo y a la tristeza.

Porque recordemos que la mayoría de las veces nos preocupamos y se nos detona una fuerte ansiedad por eventos que no han pasado y que probablemente no sucederán. Este temor nos aleja del presente proyectándonos en el futuro y permite a las hipotéticas posibilidades negativas de dominar nuestra mente. De esta manera dentro de nosotros todo se vuelve mucho más grande, complicado, retorcido, sin racionalidad ni estabilidad y la consciencia representa el camino para salir de este mundo interior y regresar a la luz de la realidad.

A través de los sentidos volvemos a encontrar el camino hacia el PRESENTE.

La vida es esta, aquí y ahora, y no es más complicada o espantosa de lo que ya está sucediendo en este preciso instante.

PAUTAS PARA APLICAR EL MINDFULNESS A LA ANSIEDAD Y AL MIEDO:

PRESENTE Y ACEPTACIÓN: No sofoques o luches en contra de las emociones, pensamientos o sensaciones negativas, sino reconócelas aceptando la experiencia. Imaginar obsesivamente escenarios catastróficos no nos aleja de las desgracias, sino que nos impide de disfrutar de las cosas maravillosas que nos ofrece el presente. Para disminuir la ansiedad, el miedo y la preocupación debes renunciar a la necesidad de certidumbre, respuestas seguras e inmediatas que no podrás obtener.

DEJAR IR, SOLTAR: Aprendiendo a observar con consciencia las experiencias emotivas y físicas que vivimos y que están asociadas a nuestra ansiedad, podrás darte cuenta de 2 cosas fundamentales: 1. que son transitorias, así como llegan se van, y 2. pasan más fácilmente si no nos obsesionamos y no reaccionamos demasiado a ellas.

ACTITUDES MENTALES «DEL PRINCIPIANTE»: Muchas veces los pensamientos dolorosos y las preocupaciones son generadas por experiencias negativas que ya hemos vivido en el pasado, pero revivirlas o proyectarlas en el futuro no hace otra cosa que alejarnos del presente y alimentar un estado continuo de ansiedad y angustia. Es importante volver a partir desde 0, permitiéndonos aplicar nuevos enfoques a lo que vivimos en el presente. Trata de dejar a un lado las experiencias del pasado tratando de no llegar automáticamente a las mismas conclusiones, ábrete a nuevas posibilidades, trata de ver las cosas cada vez por lo que son, sin etiquetarlas en base a viejas convicciones. En lugar de preocuparte, trata de leer el pasado de manera útil, preguntándote qué aprendiste que te podría ayudar a mejorar una próxima circunstancia similar.

BONDAD AMOROSA: sé gentil, bueno y compasivo contigo mismo, tente paciencia. En momentos dolorosos y de emociones desagradables sé delicado y empático como si se tratara de una persona querida que estuviera sufriendo.

ALGUNAS PRACTICAS QUE PUEDEN AYUDARTE CON EL MANEJO DE LA ANSIEDAD, LA PREOCUPACIÓN Y EL MIEDO SON:

  1. Body scan
  2. Meditación de la consciencia de la ansiedad en el cuerpo
  3. Meditación «pensamientos son sólo pensamientos»
  4. Meditación caminada
  5. Meditación de la montaña
  6. Meditación de la bondad amorosa
  7. Prácticas informales de mindfulness

De las cuales te hablaré en mi próxima entrada. No te la pierdas!!!

Publicado por Selene Guglielmi

Italiana crecida en México, amante de la buena cocina y de experimentar nuevas recetas...pero no solo eso, también soy Facilitadora Mindfulness, es decir, estudié técnicas y prácticas mindfulness para nuestro bienestar integral, así que con pasión y dedicación te comparto mis recetas para alimentar tu cuerpo y tu alma. Bienvenido!!!

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